sábado, 6 de septiembre de 2014

SOBREABUNDÓ LA GRACIA

LIMA - PERÚ MARTES 02 DE SETIEMBRE DEL 2014

Gálatas 3: 17-18

"Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa".

*** Cuando Pablo retrocede hasta mencionar a Abraham, el patrtiarca, es evidente que nos compartirá respecto a la Promesa; y desde el v.6 nos está aleccionando al respecto:
V.6) La fe como justicia adjudicada;
V.7) La Fe como elemento de nuestra filiación (calidad de hijos);
V.8) Abraham evangelizado, justificado, instrumento de bendición para todas las naciones; la fe extensiva y extendida;
V.9) La Fe como agencia inclusiva que forja la unidad espiritual básica.; (el judaísmo y el gentilicio dejan de existir como fuentes de justicia o de condenación);
V.10) La desgracia de los dependientes legales si no permanecen en la ordenanza de la ley; (supeditando la justicia divina imputable a la propia).
V.11) La Justicia que viene por la Fe, implicando vida resurrecta que no puede ya más morir: (La Ley no se involucra con un género de vida ajeno a lo que puede afectar);
V.12) La Ley no es de fe; la vida legal asistida; ( Si la Ley tipifica el delito, seremos afectados por la misma; mas eso no rige para los muertos)
V.13) Redimidos de la maldición de la ley por sustitución; (La Ley, como demanda divinal, sólo afecta a los que están bajo la misma por acuerdo personal y general; no así a los que poseen vida de otro género)
V.14) La bendición abrahámica llegándose a los gentiles mediante la promesa del Espíritu: (La naturaleza espiritual añadida como nueva vida en Cristo Jesús nos hará parte de un fluir neocreacional).
V.15) La gloria del Pacto ratificado (hecho perenne en todos sus términos sin posibilidad de enmiendas, añadiduras o invalidaciones). Esto marca la fijación del deseo y propósito divinales.
V.16) Las promesas hechas a Abraham, como el patriarca de la fe, se extienden mediante su simiente o semilla (esperma en griego) que es Cristo, a todas las familias de la tierra (Gn.12 precede largamente a Éxodo 20).
*** Y ahora, veamos la paulina explanación del tema. El pacto previamente ratificado (acordado, sellado y perennizado), que tiene al patriarca Abraham como base o fuente, y a Jesús como el ADN que lo ejecuta por las edades, no puede sufrir variables en ningún sentido, pues ya el socio mayoritario (Dios) lo ratificó con el nuevo cabeza de Pacto: Cristo. Las cuarenta y tres décadas que transcurrieran no invalidaron el pacto hecho con el Señor, pues lo ratificado no puede perecer, manteniéndose incólume en el panorama cronológico. La ley, como el arreglo divino para permitir que prosiga el acuerdo hecho con Abraham, sirvió para canalizar el divino obrar llevándonos a Cristo (Ro.10:4; Gá.3:24). La ley no abrogó (abolió, revocó, anuló) nada, no tenía capacidad para hacerlo tras la ratificación divina, y no tiene potestad alguna para invalidar la promesa, la misma que sigue en ejercicio hasta hoy. Los que buscan sujetarse de las addendas o adiciones al contrato original, lo hacen por no ceñirse al principio básico y al espíritu con el que fueron pronunciados en su origen los términos contractuales, queriendo darle un giro que les favorezca o promueva la participación del ego, la vanagloria o una exagerada autovaloración; y no la satisfacción divina como supremo bien para ellos.
*** Pablo razona (v.18). Si la herencia fuera por la ley (¡Y no es así!), ya no es por la promesa; y la divina concesión al patriarca Abraham fue el resultado de la promesa, y no el de un andar impecable o algún mérito personal (Ro.4:13-14)
PASTOR: EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 02/09/2014

¿QUIÉN OS FACINÓ?

LIMA - PERÚ MIÉRCOLES 27 DE AGOSTO DEL 2014

Gálatas 3:1-2

"¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente ante vosotros como crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu Santo por las obras de la ley, o por el oír con fe?

*** El clamor paulino, es debido al escaso margen de cordura en cuanto al plano espiritual oportuno. El apóstol parece no dar crédito a lo que sus ojos ven y sus oídos oyen de la gente de Galacia, quienes habían sido instruidos en conformidad con la sana doctrina en su exacta dimensión. El trabajo de los perturbadores tuvo un resultado impresionante, "leudando" la mentalidad gálata, y cambiando sutilmente el sentido de la gracia pura, por una "gracia legalmente asistida", que acabaría esclavizando al pueblo de Dios a un yugo opresor, una prisión mental y una debacle espiritual total; reactivando la muerte donde debiera gobernar la vida, anulándolos en el ámbito espiritual trascendente. La palabra INSENSATO no implica locura inimputable; sino necedad y abierta resistencia a la autoridad divina en cuanto a su obrar y su propósito, trabando la santidad mediante el señorío del Señor Jesús, y postulando los logros de la justicia propia con su saldo trágico: la completa frustración: "¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado". (Ro.3:24,25b). Así, pues, desde la perspectiva legal, NO HAY SOLUCIÓN; pero no se puede negar que le hicimos la lucha, aunque hayamos perdido. Y resuena el grito de los perdedores: "Lo importante es competir", esto independientemente de los resultados (negativos al 100%).
*** "¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad?". La fascinación o embrujo es un impresionante y enrevesado juego de palabras, acciones y luces que encandilan la mente tras una quimera, o un engaño falaz; un acto de ilusionismo que engaña a los ojos y las mentes de los espectadores, haciendo parecer como real lo que se ve, sin serlo. El objetivo básico de la fascinación es evitar la intervención de la consciencia como el ente confirmador de la intuición, privándonos de la obediencia a las divinas instancias, desechando la verdad en aras de una mejor cohesión pensante del cielo y de la tierra. Lo ungido, no es sinónimo de lo lógico. lo probable, no es idéntico con lo cierto o la certeza; y la fe, no es lo mismo que la necia especulación. Así, pues, la desobediencia a la verdad es sinónimo de estar bajo un influjo, un aojo, un hechizo, un embeleco, un arrobo; y al cambiar un pensamiento por otro queda trabada la intervención divina, diluyéndose la verdad en un mar de dudas y desconciertos.
*** La visión del Cristo crucificado debía hacer notorio ante los ojos y los corazones de los gálatas la certeza de su esperanza y de su muerte al ego en una forma final, real y participable por la fe. La crucifixión de Cristo es la muerte de la naturaleza adámica, el cese del contacto con la antigua esfera creacional bajo los auspicios de la carne. La no participación de la carne, es la viabilidad del fluir espiritual, la suprema ganancia de andar en el Espíritu y despojar a la carne de su supremacía, rompiendo con los vínculos hegemónicos que antes ataran nuestras consciencias al absurdo filosófico en el que vivíamos (Ef.2:1-3).
*** (Gá.3:2) Aquí comienza a verse el reparto de las utilidades celestes, y la habilidad para ser útiles en los valores regios como una dádiva divina exenta de méritos particulares, y que solamente podía ser participada a través de la fe, o como dice Pablo: EL OÍR CON FE. Los dones, ministerios y operaciones son una necesidad corporativa para cubrir el propósito divino; y no una lista de preseas o premios para los mejores entre ellos. No eres tú quien los elige, sino el Espíritu, el Señor, y el Padre, quienes los otorgan para el crecimiento hasta la estatura y plenitud de Cristo. obrando el propósito divinal (1Co.12; Ef.4). El Espíritu Santo es el iniciador de nuestra vida espiritual con resultados para la gloria de Dios; no es una opción para algunos favoritos; sino una dotación que Dios nos concede para maximizar nuestra utilidad como hijos de Dios y miembros de su familia corporativa. Así como la fe viene por el oír, y el oír, así siguen viniendo las fases operativas celestiales para hacernos competentes en el panorama regio célico-pedestre. Continuaremos mañana.
PASTOR EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 27/08/2014

domingo, 31 de agosto de 2014

SALMOS 91

TODO HIJO DE DIOS POR LA SANGRE DEL NUEVO PACTO, ES PROTEGIDO Y GUARDADO POR EL DIOS ALTÍSIMO, NO TEMEREMOS NINGÚN MAL, NI TENDREMOS TEMOR DE MALAS NOTICIAS, "PORQUE EL QUE ESTÁ CON NOSOTROS ES MÁS FUERTE QUE EL QUE ESTÁ EN EL MUNDO

EL JUICIO FINAL


UNA ENSEÑANZA BREVE Y PUNTUAL DEL PASTOR EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA, ACERCA DEL JUICIO FINAL QUE TENDRÁ TODA LA HUMANIDAD EN SU PÁGINA EL EVANGELIO DEL AGUILA, PUBLICADO EN FACEBOOK EL 31 DE AGOSTO DEL 2014:

LIMA - PERÚ DOMINGO 31 DE AGOSTO DEL 2014
HEBREOS 9:28

"Y APARECERÁ POR SEGUNDA VEZ, SIN RELACIÓN CON EL PECADO, PARA SALVAR A LOS QUE LE ESPERAN".

=== LA PRIMERA VENIDA DEL SEÑOR PRODUJO LA ENCARNACIÓN Y DIOS SE MANIFESTÓ EN CARNE EN LA PERSONA DE JESUCRISTO DE NAZARET.
=== ESTO TUVO COMO OBJETIVO LA REDENCIÓN DEL GÉNERO HUMANO, EL CUAL ESTABA CONDENADO IRREMISIBLEMENTE POR SUS PECADOS, CONFORME A LO PRESCRITO POR LAS SAGRADAS ESCRITURAS.
=== EL SEÑOR SE HUMANIZÓ PARA PODER SERVIR COMO SACRIFICIO VICARIO POR NUESTROS PECADOS, SATISFACIENDO ASÍ LA JUSTICIA DIVINA, Y OFERTANDO DE ESE MODO LA SALVACIÓN POR GRACIA A TODO AQUEL QUE CREYERE EN ESTE SACRIFICIO SUSTITUTORIO, SE LO APROPIARA PARA SU SALVACIÓN, Y ASUMIERE UN ROL COMO HIJO DE DIOS.
=== LA SALVACIÓN, NO ES UNA "DECLARACIÓN DE FE"; ES UNA DECISIÓN DE FE BASADA EN UN HECHO DIVINO Y AFIRMADA EN UNA PROMESA DEL PADRE ETERNO.
=== NUESTRA RELACIÓN CON EL PECADO, COMO MANERA DE VIVIR, QUEDÓ ROTA, FORMANDO PARTE DE UN PASADO OLVIDADO, INICIÁNDOSE A PARTIR DE ENTONCES UN PROCESO SANTIFICADOR QUE NOS HABILITARÍA PARA MORAR EN LA PRESENCIA DIVINAL.
=== ESTE PROCESO SE VERIFICA DENTRO DEL PEREGRINAR DE UNA ESPERANZA BIENAVENTRURADA, MISMA QUE BUSCA PERMANENTEMENTE AGRADAR A DIOS, Y APAREJARSE PARA LA SEGUNDA VENIDA DE NUESTRO GRAN DIOS Y SALVADOR JESUCRISTO (TIT.2:13).
=== TODOS LOS QUE NO HAYAN ACEPTADO A JESUCRISTO COMO SALVADOR, TENDRÁN QUE ENFRENTARLO COMO SU JUEZ (JN.5:22).
=== AQUELLOS QUE NO HAYAN RECIBIDO EL AMOR DE LA VERDAD PARA SER SALVADOS, RECHAZANDO LA VERDAD Y COMPLACIÉNDOSE EN LA INJUSTICIA, ENCONTRARÁN UN AIRADO JUEZ EN AQUEL QUE NOSOTROS, LOS HIJOS DE DIOS, MIRAREMOS COMO NUESTRO BENDITO SALVADOR.
=== ¿ESPERANZA VIVA, O EXPECTANTE TEMOR; SALVACIÓN ETERNA, O PERPETUA CONDENACIÓN?
EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 31/08/2014


miércoles, 27 de agosto de 2014

Ya no vivo yo

LIMA - PERÚ MARTES 26 DE AGOSTO DEL 2014

Gálatas 2:20-21

"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. No desecho la gracia de Dios, pues si por la ley fuese la justicia, por demás murió Cristo".

*** El sumo gozo de nuestra realidad espiritual se hace tangible en esta experiencia que Pablo describe gráficamente, sintetizando la obra de la Gracia en el diario vivir de cada creyente. Veamos:
(I) "Con Cristo estoy juntamente crucificado". Esto nos habla de una experiencia que diariamente se repite, manteniendo vigente el panorama del sacrificio sustitutivo, de la voluntaria incapacidad para seguir morando en el pecado como una vivencia que nos insta a la piedad, estando conscientes de que hemos muerto juntamente con Cristo, y que nuestras manos crucificadas (obras), nuestros pies enclavados (andar), nuestra cabeza coronada de espinas (pensamientos), y nuestro costado alanceado (nuestro corazón interpretando nuestro sentir y desear), han sido inhabilitados para siempre, demostrando nuestra muerte total (por la sangre y agua que implican un total desangramiento), y un sacrificio enteramente agradable a Dios (Sal.20:3). Hemos de recordar la demanda del Señor Jesús sobre lo que él define como una vida crucificada: "Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame"(Mr.8:34).
(II) "Y ya no vivo yo" Es la muerte al yo la que nos comunica la vida de resurrección, la que nos hace conscientes del plano trascendental de la vida cristiana que agrada a Dios, que promueve su bendición, que nos santifica, y nos hace herederos; que nos transporta a una vida genérica llamada piedad; capaz de vencer la muerte y su dominio pecaminoso sobre nosotros, siendo pisoteada diariamente, poniendo al enemigo a nuestros pies (Ro.16:20).
(III) "Mas vive Cristo en mí". La vida nueva expresa su plano trascendente al dejar que Cristo emerja. Lo transitorio es expresado por nuestra naturaleza carnal, y aunque pueda ser positivo y digno de aplauso; no se compara con lo que Jesús hace por nuestro medio con valores eternales, comunicando la vida de arriba, que no sólo tiene su efecto aquí, sino también en el mundo venidero. De allí su valor trascendente. Las buenas motivaciones humanas no son comparables con el amor divino derramado. Lo natural, posee la cualidad de lo transitorio; lo imperecedero, pertenece al plano de lo regio. Elijamos esto último como estilo de vida.
(IV) "Y lo que ahora vivo en la carne". Esta referencia nos habla de lo que el neonacido experimenta como una realidad que lo afecta todo, habiendo lenguas, interpretación, visiones, revelación y cánticos de alabanza, que nos permitan gozar tripartitamente (1Co.14:26). Las sanidades, liberaciones, milagros y prodigios, han de ser parte integral de nuestra adoración como gente de dos campamentos (del cielo y de la tierra); no porque estemos divididos, sino porque estamos fusionados con él (Mt.28:18-20;Mr.16:15-18). Lo maravilloso y sobrenatural debe ser nuestra diaria experiencia, afectando el mundo natural para la gloria de Dios.
(V) "Lo vivo en la fe del Hjo de Dios". La fe del Hijo operando en nosotros implica el sumo bien de lo que el Señor es y tiene; pues: "tal como él es, así somos nosotros en este mundo". Mi medida de fe me lleva a glorias determinadas; pero cuando la fe del Hijo opera en mí, la ilimitación es mi perspectiva. La fe de Pedro se diluyó, y se hundió. Recogido por el Señor anduvo a la barca en la fe de Jesús, caminando por la plataforma que sostenía al Hijo de Dios hasta llegar a la barca ¡Aleluya! (Mt.14:28-32). Vivir en la fe de Jesús nos transporta a una esfera de fe especial y totalmente sobrenatural. Espera cosas muy grandes, maravillosas, prodigiosas en el momento que te muevas en esa esfera gloriosa.
(VI) "El cual me amó, y se entregó a sí mismo por mí". Las divinas motivaciones operan desde el ámbito de su amor por y para con nosotros. MIentras que nuestro accionar tiene que ser afectado por algo fuera de nosotros, que tenga lo necesario para movernos a misericordias y solidaridades eventuales; el amor divino está siempre dispuesto para bendecirnos. Una cosa es la ayuda social; y otra muy diferente, la empatía con el que se duele; y otra muchísimo más distinta, el que alguien tome tu lugar en un trance de aflicción y de condenación irremisible. Lo primero, puede hacerlo cualquiera; lo segundo, un grupo de personas muy reducido; pero lo tercero, sólo lo ha hecho Jesús; quien nos ponderó como gente que valía la pena redimir, viendo su valor multiplicado después que ejerciera sobre ellos su capacidad transformadora, santificadora y conformadora, llevándonos a la presencia del Padre como sus hermanos en igualdad de derechos y privilegios (He.2:10-13; 12:23).
*** El que asume la perspectiva de agregar algo a lo hecho por Dios en Cristo Jesús, afrenta a Dios, desecha la gracia divina, y se condena irremisiblemente. Si Dios hubiera pensado igual que estas personas, Jesús no se hubiera dado la molestia de venir y morir por los pecados de la humanidad, hacer el vicario sacrificio y darnos acceso a la gloria de su Padre revestidos de su justicia ¡No podemos ser tan necios! (Continuaremos mañana).
PASTOR EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 26/08/2014

Bajo la gracia, somos vencedores

LIMA - PERÚ LUNES 25 DE AGOSTO DEL 2014

Gálatas 2:17-19

"Y si buscando ser justificados en Cristo, también nosotros somos hallados pecadores, ¿es por eso Cristo ministro de pecado? En ninguna manera. Porque si las cosas que destruí, las mismas vuelvo a edificar, transgresor me hago. Porque yo por la ley soy muerto para la ley, a fin de vivir para Dios".

*** Al entender cabalmente que la ley no opera en nosotros la justicia, sino que solamente tipifica el delito y le pone un nombre, nos hace conscientes de la naturaleza Santa de Dios y lo pecaminosa de la nuestra, y nos expone inmisericordemente; ¡No tenemos dónde ir! (Jn.6:67-69); "De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe" (Gá.3:24). "Porque el fin (meta) de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree" (Ro.10:4); y la fresa en el chantilly: "Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús" (Gá.3:25-26). Esto último equivale a la estaca en el corazón de los dráculas de "leyes desgraciadas" (me refiero a los que se han vuelto atrás, y quieren ser de nuevo justificados por las obras de la ley), sintetizando el concepto del evangelio diferente.
*** Al entender que estos son los hechos, la decepcionada "justicia propia" se siente avergonzada de reconocer su triste e impía condición, viéndose expuesta ante los ojos de Dios y de los hombres, sintiéndose ridiculizada en extremo por aquello que la expuso en su paupérrima condición, evidenciando su necesidad de salvación. Así, pues, la milenaria seguridad de los hijos de Abraham por sus lazos consanguíneos, cobró vigencia con la forma de una acusación formal de parte de Dios: "No penséis que voy a acusaros delante del Padre; hay quien os acusa, Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Porque si creyeseis a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero si no creéis a sus escritos ¿cómo creeréis a mis palabras?" (Jn.5:45-47). Así como la Ley puso al pecado en evidencia, mientras postulaba la santidad del Padre como un impedimento ético para acercarnos a él; así Jesús testificó de la ineficacia de la "buena conducta" guardada después de los sacrificios rituales, demandando realidad tripartita en el plano de la adoración y servicio a él, como la adecuada irreprensibilidad que le honra, como un estilo de vida que tiene en él su identidad e identificación. El espejo que refleja mi propia realidad no es cruel conmigo, no es mi acusador o fiscalizador, tampoco es "ministro de pecado"; es el benéfico expositor de mis déficits, teniendo la misma función del dolor en una herida o durante el curso de un proceso infeccioso, haciendo evidente o exteriorizando lo que pasa interiormente. La justicia ceremonial puede satisfacer al religioso; pero sólo la justicia real puede saciar el corazón de un auténtico adorador (2Co.3:18).
*** Al volver a la búsqueda de la justicia por la ley, desechamos la gracia y volvemos a construir la fortaleza que nos hirió, castigó y anuló. Una falsa percepción de la vida espiritual asistida por la divina presencia nos lleva a inhibir la participación del Espíritu Santo en nuestras diarias actividades. La energía natural seguirá haciendo sus demandas mientras no enviemos a la muerte sus arrestos. No cedamos a la carne en sus apetitos, sino al Espíritu en su deseo de fundirse con la Deidad en principios y prácticas. La dedicación y consagración al segundo, nos hará libres de las diarias demandas del primero. El uso del uno, anula las instancias del otro. La fuerza de la vida antigua está en la reedificación del pasado tortuoso y trágico en el que vivimos; el de la Vida Nueva, nos hará debutar de continuo en el fluir típico del divino obrar, que siempre va en ascenso.
*** Si la ley ya operó, y me mató, no tiene nada más que ver conmigo, pues a mí me sostiene la vida de resurrección. Al considerarme muerto a la ley, desato mi fe para operar con la vida trascendente, viviendo para Dios de un modo efectivo y constante. ¡Aleluya!
PASTOR: EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 25/08/2014

Justificados solo por Fe en Cristo Jesús

LIMA - PERÚ DOMINGO 24 DE AGOSTO DEL 2014

Gálatas 2:15-16

"Nosotros, judíos de nacimiento, y no pecadores de entre los gentiles, sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado".

*** La judaización pedrina, de los demás judíos, y aun de Bernabé, son abarcadas aquí, haciendo notorio que los hermanos de entre los gentiles no son una clase aparte (Mt.21:42-43), sino que son también elegidos de Dios en la economía del Nuevo Pacto; los veinticuatro ancianos que rodean al Señor son una prueba fehaciente de ello (Ap.4:4,9-11). Y ahora, observemos el juicio apostólico sobre los privilegios y glorias que se suponían únicamente judaicos...
*** (Gá.2:15) (I) "Nosotros" (Pablo hace separación para establecer un juicio que le toca a los participantes de una hipócrita posición que carece de valor al considerar el panorama redentivo que le es común a judíos y gentiles mediante la gracia: ¡Adiós castas privilegiadas, gloriosas élites del pasado, hijos de Abraham según la carne, etc.!).
(II) "Judíos de nacimiento" El haber sido ilustrados desde el vientre materno en calidad de hijos de Abraham y del verdadero Dios, carecía de realidad hasta la circuncisión y el Bar Mitzva, donde el joven judío asumía su responsabilidad y tomaba su decisión apoyado en el conocimiento de las leyes y normas judaicas, privilegio que era ajeno a los gentiles por su ignorancia acerca de Dios y por sus idolatrías. A todo ello se refería Pablo al hablar de judíos de nacimiento. Sin el refrendo o confirmación de la circuncisión, hecha por los padres; y el Bar Mitzva decidida por cada joven judío a una edad predeterminada, todo quedaba en una posibilidad, no en una certeza. Nacer en un hogar judío, NO TE HACÍA JUDÍO, esto era una resolución personal que se verificaba con el tiempo. Nacer en un hogar de familia cristiana, TAMPOCO TE HACE CRISTIANO, ESO ES UN ASUNTO DE DECISIÓN PERSONAL cuando cedes al cortejo divino y te allegas a él por la fe en Cristo Jesús.
(III) "Y no pecadores de entre los gentiles". Aunque la excepción pueda ser entendida claramente, desde la perspectiva religiosa, el pecado fue una herencia común como seres humanos con un conocimiento referencial sobre Dios para el judío; y la total ignorancia entre los gentiles. Así, pues, el conocimiento intelectual no estableció diferencias en cuanto a la carne, sería sólo el Señorío de Cristo en nosotros lo que podría marcar la diferencia de "prontuarios" y "conductas identificatorias". Un pasado glorioso por herencias genitivas naturales, no compone en ninguna forma una seguridad a futuro (Ro.9:6-8, 23-24,30-33). La Palabra dice, y sostiene lo que dice, por un acto soberano del Padre que torna impotentes intrusas intervenciones.
*** (Gá.2:16) (I) "Sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley". Me parece que esto fue parte de la agenda paulina al visitar Jerusalén, lo cual se viera confirmado por el dar la diestra en señal de compañerismo, de las "columnas jerosolimitanas", como también las declaraciones que se darán a continuación.
(II) "Sino por la fe de Jesucristo". Pablo no arguye: "Creemos que", "nos parece que" ... sino: "Sabiendo que", y ello implica una aceptación absoluta del hecho; es decir, la justicia por la fe en Jesucristo, en contraposición al humano obrar por perdón o por autoexaltación. Las obras de la ley no te impartían justicia, sino que te la demandaban, eliminándote a la menor falla (Ro.3:23; 6:23a; Stg.2:10).
(III) "Nosotros también hemos creído en Jesucristo". ¿Qué pasó con las diferencias y los privilegios judaicos? Quedaron desfasados en la corriente del tiempo, entrando a esta dispensación de la Gracia con los mismos recursos, y sin ventaja alguna (Ro.3:29-30).
(IV) "Para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley" Esto no requiere explicación. Es la herencia de cada santo independientemente de su extracción generacional. Descansemos en ello.
(V) "Por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado". Este es el sello de la justicia por Gracia, una verdad irreversible que compone la razón de nuestra esperanza de gloria. Este absoluto debe coronar nuestras conciencias de un modo perenne. De este material está hecho el yelmo de nuestra salvación, la coraza de justicia, y el escudo de la fe, y el resto de nuestra armadura para el adelanto operacional ¡Aleluya!
PASTOR EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 24/08/2014