sábado, 13 de septiembre de 2014

LA ENCARNACIÓN

LIMA - PERÚ LUNES 08 DE SETIEMBRE DEL 2014

Gálatas 4:3-4.

"Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en esclavitud bajo los rudimentos del mundo. Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley".

*** (Gá.4:3) La analogía del estado de niñez en la carne, con nuestra condición espiritual, nos pone en antecedentes sobre aquello que nos domina o es artículo de nuestro interés infantil, morando en la intrascendencia.
***La etapa que Pablo denomina esclavitud bajo los rudimentos (primeras nociones de alguna ciencia o arte; o el embrión de un ser orgánico; un factor inicial) del mundo, ilumina los primeros estadios de nuestra vida en desarrollo lento y progresivo.
*** Nuestro debut en la vida, tiene el desconocimiento como su total haber, todo es nuevo y sorprendente, siendo motivados por la curiosidad, que nos mueve a experimentar cosas por nuestra cuenta, hasta que los que nos precedieran en el planeta procedan a enseñarnos, según su conocimiento de las cosas y de los hechos, y según su entendimiento.
*** Un prolongado estado de niñez es síntoma de una anomalía que requiere de algunos ajustes pertinentes, de amonestaciones, de instrucciones y de dirección sabia. Los juegos, las diversiones, las aventuras, y hasta la religión, son parte de los así llamados rudimentos. Nuestra relación con Dios exige un plano de consciencia espiritual, anímica y física; de allí la educación y formación judaica, que implica un todo existencial, y una relación con la Deidad que aspira a forjar un orden vital y un propósito coherente con nuestra realidad tripartita.
*** La fantasía imaginativa y especulativa es propia de la mentalidad gentil; la consciencia célico-pedestre es la norma en el judaico saber, independientemente de las decisiones rabínicas o las tradiciones que anulen el sentido trascendente de la Palabra (Mr.7:13: Jer.8:8-9).
*** Estar bajo los rudimentos del mundo propone un conocimiento intelectual exento de temor real al Dios verdadero. ESTAR ENTERADO, NO ES LO MISMO QUE SABER. Lo primero, supone un entendimiento no relacional ni comprometido; lo segundo, arma nuestro pensamiento y accionar con premisas exactas, cabales y efectivas, que no indican probabilidad, sino certeza y seguridad, sentido y propósito (1P.4:1-2)..
*** (Gá.4:4) Dios tiene un orden cronométrico en su fluir, y en su actuar en el orden temporal realizando su propósito dentro de su naturaleza puntual y exacta. Dios ha presupuestado su accionar por las edades, promoviendo etapas, eras y sazones en su sola potestad, actuando dentro de la corriente del tiempo conforme a su voluntad y cumpliendo un itinerario según su beneplácito (Ef.1:9).
*** El reloj divino, que marcha como un cronómetro, hace sonar su alarma al llegar el tiempo u ocasión oportunos; y así como los cielos cuentan la gloria de Dios, los tiempos o sazones, suelen dar la hora para el control de los tiempos al estilo del Dios vivo: marcando los hitos históricos, asentando las bases de un nuevo fluir, reformando lo perentorio para que quede lo fijo y estable, poniendo los cimientos de lo que habrá de ser, etc. Así, pues al llegar la fecha límite en lo concerniente a las edades, se baja el telón a lo que fue, ubicando la nueva escenografía para lo programado en el siguiente acto: El envío del Hijo para la encarnación, cumpliendo los parámetros puestos por el Padre para afectar las edades sin abusar los acuerdos legales establecidos previamente: El primer Adán hizo caer a toda la creación; el segundo Adán había de redimirlos en la misma condición, según lo establecido por Dios en la eternidad pasada y en la fundación del mundo. Los derechos legales ganados por el diablo con sus estratagemas, al promover la caída del hombre, no se verían conculcados; siendo vencido en su terreno usurpado con los recursos legales propios de un hombre ungido (Hch.10:38), y no como un Dios disfrazado (Fil.2:5-11).
*** Al nacer el Señor Jesús de una mujer, hizo legal su entrada al mundo natural; y al nacer bajo la ley (que sujetara al mundo entero bajo el principio de santidad) se obligó a sí mismo a vivir sin pecado, y a estar totalmente preparado para ser el sacrificio vicario que quitaría el pecado del mundo (He.10:5-10;Jn.1:29). Tales eran las cosas y compromisos a los que el Señor se autoobligó, cubriéndolos conforme a la medida autoimpuesta.
PASTOR: EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 08/09/2014

Heredero es niño en nada difiere de un esclavo

LIMA - PERÚ DOMINGO 07 DE SETIEMBRE DEL 2014

Gálatas 4:1-2

"Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el tiempo señalado por el padre".

*** Tras revelar el plano de la herencia en un sentido histórico y profético, el apóstol se detiene a hacer unas observaciones acerca del nivel de los herederos, quienes tienen que entender su necesidad de alcanzar una talla que los califique como tales, poseyendo una identidad acorde con sus privilegios. Así como la vida humana va desarrollándose por etapas: Infancia, niñez, prepubertad, pubertad, adolescencia, etc.; nuestra vida espiritual tiene también sus fases, y aunque el nacimiento dentro de la familia de Dios, postula tu posición de hijo entre muchos otros, y te hace un príncipe, tienes que alcanzar un grado de madurez ideal para constituirte en un HEREDERO FORMAL, y quien señala el dictamen sobre el particular es el padre de familia, estableciendo quién lo sucederá en sus labores y gobernará en su lugar. De la dependencia, pasaremos al protagonismo, y de éste, a la gobernación, cuando demos la talla para ello. Jabob desplazó a Rubén por pervertido e incestuoso, a Simeón y Leví, por precipitados y furiosos, y le dio a Judá, su cuarto hijo el traer al Mesías Príncipe por su naturaleza redentora (Gn.44:18-34); y le asignó a José el derecho de la primogenitura, dándole dos partes de la heredad (Gn.48:21-22). Que ello nos muestre la divina benevolencia, y la sabiduría en la elección. Por orden de nacimiento había un lógico heredero; por la elección divina, las cosas pueden variar del modo más insólito. Que tu fluir apunte a la elección divinal; y no a lo ritual.
*** La niñez o inmadurez del heredero, nos permite verlo a la altura de un esclavo, pues su sentido de la herencia no es algo que motive sus pensamientos e intentos, manteniendo su puerilidad o trivialidad sobre la vida y sus sazones. Si bien es señor de todo, sus funciones no están en ejercicio hasta que haya alcanzado el nivel ideal para mantener en alto su hacienda, negocio, riquezas, poder o posesiones; siendo una locura poner en sus manos todo ello tan tempranamente. Mientras que no haya una consciencia ideal en la mente y el corazón del futuro heredero, no le es permitido administrar los bienes, ya que ello tendría resultados catastróficos, mostrando la torpeza de quien lo eligió y permitió, y la probada insolvencia de quien aún no ha llegado al nivel de un heredero conforme a la voluntad de Dios Padre.
*** (Gá.4:2) Los tutores y los curadores son siervos utilizados para el desarrollo de todo el potencial del menor que heredará al Padre. Ellos son sus maestros, sus instructores, sus formadores, sus entrenadores, sus preceptores, sus profesores y educadores, habituando al niño a una forma de vida que lo haga crecer a la sazón determinada por su progenitor. Mientras los tutores lo van formando intelectual y físicamente para alcanzar un nivel ideal de plenitud según el pensamientro del Padre (Ef.4:11-13); los curadores se encargan de reparar los déficits y mitigar los dolores que causan las heridas durante el entrenamiento (como lo hace un superior con sus reclutas en etapa de aprendizaje, dándoles las pautas e indicaciones para paliar sus dolencias, aliviar sus penas, y subsanar sus fallas hasta el logro de la excelencia). El entrenamiento no se detiene hasta que el padre se siente satisfecho de la pericia y habilidad adquirida por su futuro heredero, marcando los tiempos y sazones que él pone en su sola potestad. El examen o prueba a que es sometida una persona para conocer su idoneidad, ha de satisfacer a plenitud al padre, quien calificará si el heredero ya tiene la talla ideal (hablamos del pleno desarrollo hasta alcanzar la excelencia), o si aún hay que hacer algunos ajustes o disponer una nueva etapa hasta que el padre asuma entregarle la ciudadanía al hijo, haciéndolo plenamente responsable de sus palabras y hechos. No es lo mismo el cumplimiento de un ciclo, a un estado de total madurez en el plano del entrenamiento., Dios requiere esto último para asimilarnos al ministerio utilitario.
PASTOR: EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 07/09/20

sábado, 6 de septiembre de 2014

LA DESCENDENCIA DE ABRAHAM

LIMA - PERÚ SÁBADO 06 DE SETIEMBRE DEL 2014

Gálatas 3:25-29

"Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego, no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa".

*** Cuando nuestra nube de gloria se desdibuja ante nuestro azorados ojos, diseminándose en el aire; y la columna de fuego se extingue, sin dejar un vapor siquiera, podríamos sentirnos desolados y en graves problemas; pero algo desde dentro nos hace movernos en las alturas (nube) y nos hace sentir una hoguera dentro nuestro (columna de fuego), sin admitir ni explicaciones ni razones, por su valor axiomático (que no requiere demostrarse) (Sal.18:33; Jer.20:9).
*** (Gá.3:25) La desaparición del ayo no significa abandono u orfandad; sino que tu madurez cíclica ha llegado: "...edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo" (Jn.9:21b); "...hasta el tiempo señalado por el padre" (Gá.4:2). Los que hemos tenido un ayo, en lo natural, (¿somos príncipes, o no?), entendemos esta separación como un hecho correspondiente (el corte del cordón umbilical nos libera de la placenta ¡y de mamá!), porque lo que sigue es una vida genérica que nos tiene como protagonistas, habiendo dejado el rol secundario de ¡hijitos de papá! o niños en formación. La vida se yergue delante de ti para exigirte la madurez que a tu edad corresponde (control de calidad); y tendrás que mostrar:
(I) Tu calibre como ciudadano;
(II) Tu valor como soldado del ejército de Dios;
(III) Tu entereza como parte del cuerpo de Cristo;
(IV) Tu filiación como un heredero;
(V) Tu nivel como hijo de Dios,
(VI) El trabajo de su gracia, para forjar en ti su gloria regia;
(VII) La perfecta obra de Dios consumada en un plano trascendente.
*** (Gá.3:26) Mi posición en calidad de Hijo de Dios es directamente proporcional a mi fe en Jesucristo. Durante el trámite de mi enseñanza se me capacitó para ser una persona de fe (no un héroe, un titán, un general, un apóstol de la nueva era, ni nada que se le parezca). Esta fe que me fuera impartida, me pone en el campo de batalla (1S.17:48). En circunstancias tales, el enemigo puede decir lo que quiera de sí (1S.17:41-44); y el neonacido, compartirá lo que Dios y su pacto han hecho con él (1S.17:45-47). Siempre la confesión de lo que somos en Dios debe acompañar los momentos previos a la batalla, consolidando nuestra reaidad con Dios en nuestro fuero interno, y así, enfrentar al enemigo. Cabe acotar que las huestes del Señor no tenían una adecuada consciencia de lo que eran en Dios, y David tuvo que despertarlos a esa realidad, como aquí lo hace Pablo con los Gálatas: "...Todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús". Los uniformes de soldados, la gruesa y pesada armadura que impedía caminar al no entrenado pastor de ovejas, y las armas que componían los aparejos del caso, le fueron colocados a David al conjuro de su invocación al Padre, quien lo premuniera de lo necesario para ganar esta batalla singular. Nuestra confesión audible de este verso escritural, forjó la armadura de este Iron Man de la época, yendo a por su victoria.
*** (Gá.3:27) Ser bautizado en Cristo implica la idea de empaparse por completo o sumergirse en el Señor, revelando cómo es que se visten los héroes de la fe al momento de realizar algo conforme a la voluntad de Dios, invocando su nombre, equivaliendo ello a un celeste revestimiento como veremos a renglón seguido. Al incluirnos en Cristo por la identificación con él (1S.15:45-47), a esto se refiere el término "bautizados en Cristo" (BAPTIZO=IDENTIFICARSE CON, SUMERGIDO), surge el revestimiento (Destituido=Desnudado: Bautizado=Revestido), siendo ello el recobro de la gloria misma (Ro.3:23;6:23) que desde entonces compone nuestra brillantez en calidad de luminares (Fil.2:15). Así como Adán fue vestido de redención con sus túnicas de pieles; nosotros seremos revestidos de la gloria misma de Dios como gente recobrada por la redención, y potenciada por la presencia del Espíritu Santo en nuestras vidas (Hch.1:8).
*** (Gá.3:28) La gloria corporativa del revestimiento del que fuimos objeto, nos desnaturalizó, privándonos de la gloria de: a) Nuestras etnias; b) Nuestra condición social; c) Nuestro género (como hombres o mujeres) haciéndonos aptos para el servicio útil, señalando nuestra utilidad en el plano de la unidad. Es en este concierto de santos que se maximiza nuestra utilidad, se suple nuestra necesidad, y servimos con la mayor eficacia a la Deidad.
*** (Gá.3:29) Al ser de Cristo (El Sperma abrahámico) (Gn.22:16-18), nos identificamos como su linaje bendito (Is.61:9), y también como sus herederos por causa de la promesa (Ro.4:13-14; 9:6-9). ¡Me encanta cómo Pablo argumenta sus convicciones, y nos las presenta como recursos trascendentes durante el trámite de la gracia, y la consolidación del reino!
PASTOR EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 06/09/2014

LEY NUESTRO AYO

LIMA - PERÚ VIERNES 05 DE SETIEMBRE DEL 2014

Gálatas 3:23-24

"Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha venido a ser nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justifcados por la fe".

*** (Gá.3:22) La divina prescripción de encerrar todo escrituralmente, era para poder mostrar su piedad y su misericordia sin distingos a toda la humanidad. Así, teniendo la naturaleza adámica el pecado como identidad recurrente, se unificó también la necesidad de redención (Ro.3:22-23), habiendo de recoger la gracia divina como el único medio para contactarnos con el Señor, y recibir sus múltiples bendiciones (Ro.3:27-31).
*** (Gá.3:23) Previo a la fe, por el confinamiento en que nos puso la ley al ubicarnos bajo su dominio legal por medio de nuestros representantes: la nación de Israel, fuimos enmarcados en las líneas convergentes que nos guiarían a la fe en Cristo Jesús como la única solución viable para el problema del pecado y la condenación eterna, haciendo imprescindible nuestra redención por un sacrificio sustitutivo, y por el pacto que sellarían nuestros labios al reconocer a Jesús como Señor y Salvador. Hemos de reconocer que la fe salvadora no era algo del dominio general, sino algo sobre lo cual Dios tendría que manifestarse. Nuestro encierro no suponía castigo divino, sino un lugar de seguridad que nos permitiera aguardar esperanzados por la verdad que nos haría libres. Y como las ovejas que pernoctaran en la majada, son sacadas a pacer a lugares de delicados pastos, así habíamos de aguardar por el momento en que la fe nos llevara consigo hasta el plano eternal.
*** (Gá.3:24) El ayo era un ministrador o mayordomo cuyo deber principal era orientar, enseñar y entrenar al infante, asegurándose de su progreso personal y su desarrollo como parte de una sociedad que vive en la presencia de Dios. Este personaje es muy celoso de nuestra crianza y educación, siendo el formador de nuestro carácter, actitudes, intereses y habilidades que serán para maximizar nuestro plano útil a nivel corporativo. Toda la esfera de su influencia sobre nosotros tiende a mejorar, superar y elevarnos a la excelencia en cuanto a nuestra elección como gente cabal, entendiendo a Dios y a sus propósitos, y la vida bajo autoridad para que la sumisión sea nuestra mejor característica y carta de identificación, alegrando a nuestros padres, a nuestro pueblo, y sobre todo a nuestro gran Padre celestial. La ley, como celoso ayo, comparte la esencia de los valores trascendentes, llevándonos al cenit de nuestro estado, y depositándonos en las manos de nuestro Dios cuando ya estamos aptos para interpretar el rol protagónico al que fuimos llamados y destinados: La Justicia de la fe.
*** El deseo del Padre, la formación académica y sistemática del hijo hasta alcanzar la edad viril, y desarrollar plena responsabilidad, faculta al Padre para ubicar en el rol ideal a quien así fuera preparado para alcanzar el nivel superior: El Andar por Fe. Con Moisés, hubo una nube y una columna de fuego; con Josué, Dios se revelaba por el andar y el fluir de quien se sabía gobernado por las divinas instancias, operando luego en las conquistas y en el reparto de la heredad (Éx.13:21-22; Jos.1:5-9). La guianza exterior nos habla de la necesidad de una guianza visible, admisible y accesible de veinticuatro horas continuas sin interrupción. La guianza interior, nos hace ver que somos la habitación celestial y que lo que antes fuera sencillo para todos, ahora podría ser complicado si no se acepta el plano relacional superior que desde nuestro espíritu, cual una veleta que cambia su dirección con el soplar del viento, nos dice dónde hemos de ir (Jn.3:6-8). La superior guianza nos habla de superiores gestiones y magníficos resultados. ¡Aleluya!
PASTOR: EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 05/09/2014

LA LEY FUE PARA LLEVARNOS A CRISTO

LIMA - PERÚ MIÉRCOLES 03 DE SETIEMBRE DEL 2014

Gálatas 3: 19-20

"Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador, y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno".

*** Si la herencia (el cuantioso caudal de las pertenencias divinas de carácter regio para nuestro disfrute eternal) fuera por la ley, lamentaríamos decir que Dios no tiene herederos aparte de Jesús, ¡y diríamos la verdad, porque así es! "Para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual NOS HIZO ACEPTOS EN EL AMADO"; "Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre NO PUEDEN HEREDAR EL REINO DE DIOS,NI LA CORRUPCIÓN HEREDA LA INCORRUPCIÓN...TODOS SEREMOS TRANSFORMADOS" (1Co.15:50-51b). *** La herencia está ligada a una naturaleza espiritual semejante a la del Padre en espíritu y verdad; no es solamente un tratar de agradarle, sino DE SER COMO ÉL ES (1Jn.3:2); lo primero, tratar de agradarle, implica la ley; lo segundo, postula la realidad neotestamentaria de ver su vida en nosotros, afectándonos desde dentro, haciéndonos sentir su presencia, activando nuestra vida espiritual, fusionando los campamentos, hasta hacernos uno con él, disfrutando nuestra herencia con anticipación mediante los poderes del siglo venidero (He.6:5).
*** Queda una interrogante que debe ser respondida y resuelta: ¿Para qué sirve la ley? Toda esta polémica causada por los legalistas precisaba de una categórica respuesta, directa e insoslayable. Siendo la Ley una addenda, implica que no formaba parte del contrato original, aunque guardara cierta afinidad que no puede ser vista inconsideradamente. Su inclusión dentro del contrato divino, tenía la misión de posibilitar el acercarnos a Dios por medio de nuestro fracaso (una crónica de una muerte anunciada). La parte curva del cayado del Pastor es para traer a las descarriadas o dispersas a la seguridad del redil; y la parte recta es la vara para el trato disciplinario. Después de aplicada la disciplina, la docilidad es mayor, traduciéndose la misma en total seguridad y certeza.
*** Volviendo al tópico del servicio que presta la ley: "Fue añadida a causa de las transgresiones". Esa fue su razón de ser. Las constantes falencias trajeron los sacrificios y los esfuerzos, haciéndolos vivir bajo principios y mandamientos que no podrían cumplir (Jn.7:19), viéndose en la necesidad de ampararse en algo o en alguien, y la ley, de modo indefectible, los llevaba a Cristo y a la justificación por la fe: "hasta que viniese la SIMIENTE A QUIEN FUE HECHA LA PROMESA". Esta simiente es Cristo, lo cual Pablo afirma en el v.16 de este texto que estudiamos, llevándonos, vía su análisis, a la misma convicción de fe.
*** La ley mosaica tuvo su gloria de orden angelical (lo decimos por el ángel de la zarza, y la teofanía que habló con el caudillo hebreo en la nube de gloria, de sus diálogos con él en la tienda de reunión, etc.). Ello les permitía ver el contacto del caudillo hebreo con el cielo, y su contacto humano con la tierra como un mediador divinal. Hemos de considerar esa figura alegórica para que podamos ver cómo Jesús se movió en medio de la nación israelita mostrando cada día su filiación con el Padre, su contacto perenne con él, y su habitar en la celeste esfera con una continuidad pasmosa (Tal como refirieran en su momento Elías y Eliseo). Así su fe (contacto audio-visual con el Padre) se iba traduciendo en obras milagrosas, portentosas, prodigiosas, mostrando su naturaleza y comisión ¡Aleluya!
*** La mediación mosaica trajo la ley al pueblo hebreo en un plano representativo de todo el género humano, de todas las naciones de la tierra. Dios no tiene un orden para los judíos y otro para los demás habitantes de la tierra, pues la santidad es una demanda que se les hace a todos, y nuestro plano relacional, sea que lo entiendas o no, se basa en el plano ético divinal que con un grado determinado de luz llega a todos en forma general (Ro.1:18-32; 2:14-16). Ese pensamiento se desarrollará a lo largo de este capítulo tercero de Gálatas.
PASTOR: EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 03/09/2014

SOBREABUNDÓ LA GRACIA

LIMA - PERÚ MARTES 02 DE SETIEMBRE DEL 2014

Gálatas 3: 17-18

"Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa".

*** Cuando Pablo retrocede hasta mencionar a Abraham, el patrtiarca, es evidente que nos compartirá respecto a la Promesa; y desde el v.6 nos está aleccionando al respecto:
V.6) La fe como justicia adjudicada;
V.7) La Fe como elemento de nuestra filiación (calidad de hijos);
V.8) Abraham evangelizado, justificado, instrumento de bendición para todas las naciones; la fe extensiva y extendida;
V.9) La Fe como agencia inclusiva que forja la unidad espiritual básica.; (el judaísmo y el gentilicio dejan de existir como fuentes de justicia o de condenación);
V.10) La desgracia de los dependientes legales si no permanecen en la ordenanza de la ley; (supeditando la justicia divina imputable a la propia).
V.11) La Justicia que viene por la Fe, implicando vida resurrecta que no puede ya más morir: (La Ley no se involucra con un género de vida ajeno a lo que puede afectar);
V.12) La Ley no es de fe; la vida legal asistida; ( Si la Ley tipifica el delito, seremos afectados por la misma; mas eso no rige para los muertos)
V.13) Redimidos de la maldición de la ley por sustitución; (La Ley, como demanda divinal, sólo afecta a los que están bajo la misma por acuerdo personal y general; no así a los que poseen vida de otro género)
V.14) La bendición abrahámica llegándose a los gentiles mediante la promesa del Espíritu: (La naturaleza espiritual añadida como nueva vida en Cristo Jesús nos hará parte de un fluir neocreacional).
V.15) La gloria del Pacto ratificado (hecho perenne en todos sus términos sin posibilidad de enmiendas, añadiduras o invalidaciones). Esto marca la fijación del deseo y propósito divinales.
V.16) Las promesas hechas a Abraham, como el patriarca de la fe, se extienden mediante su simiente o semilla (esperma en griego) que es Cristo, a todas las familias de la tierra (Gn.12 precede largamente a Éxodo 20).
*** Y ahora, veamos la paulina explanación del tema. El pacto previamente ratificado (acordado, sellado y perennizado), que tiene al patriarca Abraham como base o fuente, y a Jesús como el ADN que lo ejecuta por las edades, no puede sufrir variables en ningún sentido, pues ya el socio mayoritario (Dios) lo ratificó con el nuevo cabeza de Pacto: Cristo. Las cuarenta y tres décadas que transcurrieran no invalidaron el pacto hecho con el Señor, pues lo ratificado no puede perecer, manteniéndose incólume en el panorama cronológico. La ley, como el arreglo divino para permitir que prosiga el acuerdo hecho con Abraham, sirvió para canalizar el divino obrar llevándonos a Cristo (Ro.10:4; Gá.3:24). La ley no abrogó (abolió, revocó, anuló) nada, no tenía capacidad para hacerlo tras la ratificación divina, y no tiene potestad alguna para invalidar la promesa, la misma que sigue en ejercicio hasta hoy. Los que buscan sujetarse de las addendas o adiciones al contrato original, lo hacen por no ceñirse al principio básico y al espíritu con el que fueron pronunciados en su origen los términos contractuales, queriendo darle un giro que les favorezca o promueva la participación del ego, la vanagloria o una exagerada autovaloración; y no la satisfacción divina como supremo bien para ellos.
*** Pablo razona (v.18). Si la herencia fuera por la ley (¡Y no es así!), ya no es por la promesa; y la divina concesión al patriarca Abraham fue el resultado de la promesa, y no el de un andar impecable o algún mérito personal (Ro.4:13-14)
PASTOR: EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 02/09/2014

¿QUIÉN OS FACINÓ?

LIMA - PERÚ MIÉRCOLES 27 DE AGOSTO DEL 2014

Gálatas 3:1-2

"¡Oh gálatas insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente ante vosotros como crucificado? Esto sólo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu Santo por las obras de la ley, o por el oír con fe?

*** El clamor paulino, es debido al escaso margen de cordura en cuanto al plano espiritual oportuno. El apóstol parece no dar crédito a lo que sus ojos ven y sus oídos oyen de la gente de Galacia, quienes habían sido instruidos en conformidad con la sana doctrina en su exacta dimensión. El trabajo de los perturbadores tuvo un resultado impresionante, "leudando" la mentalidad gálata, y cambiando sutilmente el sentido de la gracia pura, por una "gracia legalmente asistida", que acabaría esclavizando al pueblo de Dios a un yugo opresor, una prisión mental y una debacle espiritual total; reactivando la muerte donde debiera gobernar la vida, anulándolos en el ámbito espiritual trascendente. La palabra INSENSATO no implica locura inimputable; sino necedad y abierta resistencia a la autoridad divina en cuanto a su obrar y su propósito, trabando la santidad mediante el señorío del Señor Jesús, y postulando los logros de la justicia propia con su saldo trágico: la completa frustración: "¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado". (Ro.3:24,25b). Así, pues, desde la perspectiva legal, NO HAY SOLUCIÓN; pero no se puede negar que le hicimos la lucha, aunque hayamos perdido. Y resuena el grito de los perdedores: "Lo importante es competir", esto independientemente de los resultados (negativos al 100%).
*** "¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad?". La fascinación o embrujo es un impresionante y enrevesado juego de palabras, acciones y luces que encandilan la mente tras una quimera, o un engaño falaz; un acto de ilusionismo que engaña a los ojos y las mentes de los espectadores, haciendo parecer como real lo que se ve, sin serlo. El objetivo básico de la fascinación es evitar la intervención de la consciencia como el ente confirmador de la intuición, privándonos de la obediencia a las divinas instancias, desechando la verdad en aras de una mejor cohesión pensante del cielo y de la tierra. Lo ungido, no es sinónimo de lo lógico. lo probable, no es idéntico con lo cierto o la certeza; y la fe, no es lo mismo que la necia especulación. Así, pues, la desobediencia a la verdad es sinónimo de estar bajo un influjo, un aojo, un hechizo, un embeleco, un arrobo; y al cambiar un pensamiento por otro queda trabada la intervención divina, diluyéndose la verdad en un mar de dudas y desconciertos.
*** La visión del Cristo crucificado debía hacer notorio ante los ojos y los corazones de los gálatas la certeza de su esperanza y de su muerte al ego en una forma final, real y participable por la fe. La crucifixión de Cristo es la muerte de la naturaleza adámica, el cese del contacto con la antigua esfera creacional bajo los auspicios de la carne. La no participación de la carne, es la viabilidad del fluir espiritual, la suprema ganancia de andar en el Espíritu y despojar a la carne de su supremacía, rompiendo con los vínculos hegemónicos que antes ataran nuestras consciencias al absurdo filosófico en el que vivíamos (Ef.2:1-3).
*** (Gá.3:2) Aquí comienza a verse el reparto de las utilidades celestes, y la habilidad para ser útiles en los valores regios como una dádiva divina exenta de méritos particulares, y que solamente podía ser participada a través de la fe, o como dice Pablo: EL OÍR CON FE. Los dones, ministerios y operaciones son una necesidad corporativa para cubrir el propósito divino; y no una lista de preseas o premios para los mejores entre ellos. No eres tú quien los elige, sino el Espíritu, el Señor, y el Padre, quienes los otorgan para el crecimiento hasta la estatura y plenitud de Cristo. obrando el propósito divinal (1Co.12; Ef.4). El Espíritu Santo es el iniciador de nuestra vida espiritual con resultados para la gloria de Dios; no es una opción para algunos favoritos; sino una dotación que Dios nos concede para maximizar nuestra utilidad como hijos de Dios y miembros de su familia corporativa. Así como la fe viene por el oír, y el oír, así siguen viniendo las fases operativas celestiales para hacernos competentes en el panorama regio célico-pedestre. Continuaremos mañana.
PASTOR EFRAÍN ARTURO CHÁVEZ ESPARTA 27/08/2014